Cuando una persona recibe una citación judicial, lo primero que suele preguntarse es: ¿quién entrega una citación judicial? Esta pregunta, aunque parece sencilla, es crucial para entender el proceso judicial en España, sus implicaciones legales y cómo responder adecuadamente ante una notificación.
En este artículo vamos a desgranar todo lo relacionado con la entrega de citaciones judiciales en España: desde los responsables de su entrega hasta los derechos y obligaciones del destinatario. Si has recibido una o estás a punto de hacerlo, esta guía es para ti.
¿Qué es una citación judicial?
Una citación judicial es un acto procesal mediante el cual un juzgado o tribunal ordena a una persona comparecer ante la autoridad judicial. Su objetivo puede ser variado: declarar como testigo, como parte en un proceso, realizar algún trámite o asistir a un juicio.
Esta comunicación es de carácter obligatorio. Ignorarla puede acarrear consecuencias legales, como multas, órdenes de detención o, en casos extremos, ser declarado en rebeldía.
¿Quién entrega una citación judicial?
La respuesta depende del tipo de procedimiento y del estado del proceso, pero en general, la citación puede ser entregada por:
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Funcionarios del Juzgado (Funcionarios de auxilio judicial)
En la mayoría de los casos, los funcionarios del Cuerpo de Auxilio Judicial son los encargados de realizar la entrega personal de la citación judicial. Estos funcionarios pertenecen al juzgado que emite la orden y se aseguran de que el destinatario reciba y firme la notificación.
Se identifican debidamente y suelen acudir al domicilio o lugar de trabajo del citado. Si no encuentran al destinatario, pueden intentar entregar la citación a otra persona mayor de edad que conviva en el mismo domicilio.
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Funcionarios del Servicio Común de Notificaciones
En los partidos judiciales grandes, existe el llamado Servicio Común de Actos de Comunicación, una oficina especializada que centraliza las notificaciones judiciales. Desde aquí se gestionan las entregas, y los funcionarios asignados se encargan de llevarlas a cabo.
Este sistema agiliza el proceso y garantiza una trazabilidad del acto comunicativo.
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Correo certificado con acuse de recibo
Otra forma válida y habitual es mediante correo certificado. En este caso, Correos actúa como entidad colaboradora de la Administración de Justicia. La entrega se realiza en mano, y el receptor debe firmar un acuse de recibo, que luego se remite al juzgado como prueba de notificación.
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Notificaciones electrónicas (LexNET)
Para los profesionales del derecho (abogados, procuradores, empresas), las citaciones judiciales suelen entregarse a través de LexNET, el sistema de notificación electrónica del Ministerio de Justicia. En estos casos, el aviso se considera legalmente entregado cuando el destinatario accede a la plataforma o, si no lo hace, a los tres días hábiles desde que está disponible.
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La Policía o Guardia Civil (en casos especiales)
En situaciones especiales —por ejemplo, en procesos penales o cuando se considera que el destinatario puede evadir la justicia— la entrega puede ser realizada por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como la Policía Nacional o la Guardia Civil.
Esto garantiza una mayor fuerza legal y control sobre la entrega.
¿Qué sucede si no estoy en casa cuando llega la citación?
Si en el momento de la entrega no estás en casa, el funcionario judicial puede:
- Intentar dejar la citación a un familiar mayor de edad o conviviente.
- Dejar un aviso de intento de entrega, con instrucciones para recogerla en el juzgado o en Correos.
- Realizar nuevos intentos de entrega en días o horarios diferentes.
En ningún caso se considera válida una entrega si no puede garantizarse que el destinatario ha tenido conocimiento efectivo de la citación.
¿Qué pasa si me niego a recibirla?
Negarse a recibir una citación no impide sus efectos legales. La jurisprudencia del Tribunal Supremo establece que la resistencia injustificada a ser notificado no anula la notificación. En tales casos, se deja constancia de la negativa en el acta de entrega, lo que se considera notificación válida.
Por tanto, si te estás preguntando quién entrega una citación judicial con la intención de esquivar el proceso, debes saber que legalmente eso no te protegerá.
¿Cuáles son mis obligaciones al recibir una citación?
Recibir una citación judicial conlleva varias obligaciones:
- Comparecer en la fecha y hora indicada.
- Identificarse debidamente si así se solicita.
- Firmar el acuse de recibo.
No cumplir con estas obligaciones puede acarrear consecuencias graves: multas coercitivas, órdenes de detención, o incluso la imputación de delitos como la obstrucción a la justicia.
¿Puedo recibir una citación judicial por email?
Actualmente, en España, las citaciones no se entregan por email ordinario. Sin embargo, sí se puede recibir una notificación electrónica válida si:
- Eres un profesional registrado en LexNET.
- Estás inscrito en el sistema de Dirección Electrónica Habilitada (DEH) de la Agencia Tributaria o de la Administración de Justicia.
- Has consentido expresamente recibir notificaciones por medios electrónicos.
Aun así, para el ciudadano medio, la citación seguirá entregándose por medios físicos, y ahí cobra relevancia la pregunta quién entrega una citación judicial.
¿Qué tipos de actos judiciales requieren una citación?
No todas las notificaciones judiciales son citaciones. Existen varios tipos de actos judiciales:
- Citación: Se convoca a una persona a una actuación procesal concreta.
- Emplazamiento: Se concede un plazo para que una persona comparezca y conteste.
- Requerimiento: Se exige a una persona realizar o abstenerse de una acción.
- Notificación simple: Se informa de una resolución sin necesidad de acción inmediata.
Identificar correctamente el acto recibido es esencial para saber cómo actuar.
¿Qué hago si no entiendo la citación?
Si al recibirla no sabes cómo actuar o qué se te está pidiendo, lo más recomendable es:
- Consultar con un abogado: él podrá analizar el contenido y explicarte sus implicaciones.
- Acudir al juzgado: en la misma citación suele venir la información del órgano judicial que la emite. Puedes acudir allí para pedir aclaraciones.
- No ignorarla: el desconocimiento no exime del cumplimiento de la citación.
¿Qué consecuencias tiene ignorar una citación judicial?
Ignorar una citación puede acarrear sanciones. Algunas de las más comunes son:
- Multas por incomparecencia.
- Declaración de rebeldía, en caso de ser demandado.
- Orden de detención, si se trata de una citación penal y no se justifica la ausencia.
- Perjuicio procesal, como la pérdida del derecho a defensa.
Conclusión
Ya sea entregada por un funcionario, por Correos o a través de medios electrónicos, lo importante es no ignorarla, leerla con atención y buscar asesoría jurídica si es necesario.
Actuar con responsabilidad ante una citación es el primer paso para una defensa legal eficaz.





